viernes, 5 de septiembre de 2008

Empañados

Cuando el paro crece al ritmo de 100.000 personas al día, una parte del gobierno (Pepiño) dice que vivimos mejor que nunca. Otra, (Corbacho) pone paños calientes a un enfermo grave. Apunta a un abstruso plan de recolocaciones y dice que va a cerrar la puerta a la contratación de extranjeros en origen. Que por algo, dice, hay 2,5 millones de parados haciendo cola en el Inem.

El que dice que vivimos mejor que nunca, no tiene perdón. Es una falta de respeto para todas las personas que lo están pasando mal desde un punto de vista económico. Que no son pocas. Él sabrá, ya que, aunque no lo recuerde, depende de los votos.

El que pone paños de calientes, puede quedar empañado. (O empeñado, si no se arregla la trifulca de la financiación). La contratación en origen nunca fue lo que debió ser. No se creyó en el sistema, dada la picaresca del empresariado español y las masas de mano de obra ilegal que se han asentado en España.
En el caso de que se lleve a cero estos contingentes, y se reduzcan a papel mojado todos los pactos de Moratinos, lo único que se logrará es dar más empleo a trabajadores ilegales. Pero de vaciar las filas del Inem, nasti.

El Instituto de Empleo y sus hijos bastardos regionales han quedado desfasados y no cumplen su función. No ayudan como agencia de colocación y la mayor parte de los inscritos (45% según El Mundo) es paro estructural. Del que no se corrige y siempre está ahí. Al que no se ha visto estos últimos años gracias a la llegada de los inmigrantes a este país, que tan rápido se ha acostumbrado a ellos y tan pocas ganas tiene de trabajar duro. Tierra de vagos, que solía decir mi abuelo.

Así que así estamos. 100.000 parados al mes, un panorama terrible hasta 2010 y empapados en paños calientes, globos sonda, cortinas de humo y truculentas garzonadas.

País.