domingo, 18 de enero de 2009

Prejuicio contra lo andaluz

Más allá de los chistes y de los chascarrillos, allén de la coña de café y el galleo de bar, hay un nebuloso terreno donde la gracia se torna en prejuicio. En los últimos meses hemos asistido a ejemplos de un prejuicio muy arraigado de este país: el que veja a lo andaluz. La persona que está logrando sacar tanta inquina es la, por otro lado lado inefable, ministra Magdalena Álvarez. Más conocida por sus alias, como Lady Aviaco o Mandatela.

No negaré que servidor ha tratado sin éxito que le dieran la nacionalidad andaluza. Tampoco que he sido cómplice de chistes con respecto a las regiones del sur. He compartido tópicos en torno a la holgazanería, las interminables fiestas, la subsidiariedad de la economía y los minolles del cacique Cháves.

Muchos podrán argüir que estos tópicos son los mismos que se soportan sobre la tacañería de un catalán, la tozudez de un maño o la tontería del valenciano. Y es verdad. Las cosas empiezan a cambiar cuando los representantes públicos se sienten lo suficientemente amparados por el entorno como para hacer del chascarrilo un asunto de debate público. A Álvarez primero la llamaron en los medios "señorita andaluza". Después le afearon el acento.

En ambas ocasiones, los exabruptos fuera de tono vinieron de Cataluña. De todo el arco parlamentario catalán. No deja deja de resultar sorprendente que sus señorías sean tan miradas con cualquier atisbo de ligero desdén para con su lengua, pero que a posteriori se permitan frivolizar con todo lo que les es ajeno. Con el peor de los estilos, el más chusco. Hablar con acento andaluz es algo bonito. Al menos, a mí me parece mucho más agradable que el nasal entonar que manejan en el Ampurdán. Pero para gustos, los colores. Y los acentos. Todos ellos.

Una de las pocas cosas que no se le puede afear a las ministra de Destrozos Públicos y Tormentos es su origen y acento. Excepto, claro, que el debate público catalán haya quedado embarrado definitivamente en los fangosos terrenos de los prejuicios, el nacionalismo rancio y ese tufillo de xenofobia que empieza a ser asfixiante.

5 comentarios:

Rocío Mendoza dijo...

Viva el andalú!

clau-claudio dijo...

ele

pablo dijo...

Joer, que mal llevamos lo de los 12 puntos. Ahora también tienen / tenemos los catalanes la culpa de los tópicos contra los andaluces. En fin...
Plataforma Copa Davis sólo en el Mediterráneo.
Bugno

clau-claudio dijo...

De dónde vienen los comentarios xenófobos? Si no tuvieras balones en los ojos lo verías!

Comentario tardío dijo...

Maleni no habla en andaluz; simplemente, no sabe hablar. Lo que necesita es un logopeda y un experto en buenas formas que le rebaje el tono chulesco barriobajero que tiene. Dicho todo con cariño... Ah, i visca Catalunya!