miércoles, 17 de diciembre de 2008

Revueltas por emerger



Por los avatares de la información y por los caprichos de las Cuentas del Estado he tenido la suerte de pasar unos cuantos días en Delhi. Después de toneladas de chorradas escritas sobre las economías emergentes he estado en una de ellas, aunque sea levemente. Vuelve uno con la sensación de tan sólo haber raspado la superficie de toda una escala de valores y mecanismos de comportamiento ajenos a los propios. Intuye a lo lejos unos cimientos diferentes en la edificación de todo un entramado social y urbano que se nos torna incomprensible y arduo.



Los corresponsales de prensa que viven en la capital de India insisten en una idea. Delhi no es una ciudad pensada para ser agradable. Es una ciudad dura en la que hay que sobrevivir. Es la ciudad en la que se forjan los White tiger. Donde murió Ghandi y donde deben fallecer al día cientos de indigentes. Una ciudad de grandes centros comerciales y de una pobreza extrema en sus cientos de arrabales. Una ciudad en la que se estima hay 17 millones de habitantes pero en la que todo el mundo advierte de las lagunas de la estadística oficial. Una ciudad que quiere crecer y quiere permanecer fiel a sus orígenes. Donde los empresarios europeos andan ojo avizor de nuevas oportunidades de negocio con esa mentalidad colonial que llevamos tan dentro sin darnos cuenta.



Como ya hice ha tiempo con China aviso de los riesgos de la India. Es un país con 300 millones de millonarios pero con una cifra similar que vive con menos de un dólar al día. Hay revoluciones que están pendientes. Tendrán que llegar. ¿O acaso ustedes dejarían morir a sus seres allegados mientras tras unos muros se asiste a un espectáculo de despilfarro? Hay miradas sumisas, en exceso. Hay miradas de furia. También hay una legión de ciudadanos que tienen la mirada llena de futuro y progreso.



Buena parte del desarrollo de estas economías emergentes se basa en las condiciones laborales que está dispuesta a soportar una incontable población. Pero ese sistema no se podrá mantener por siempre. Si no se toman medidas acertadas de redistribución de la riqueza, al final masas de harapientos se lanzarán sobre las sofisticadas empresas de Banghalore, cercenando el prometedor futuro de la única democracia de la zona. Con buen nivel de inglés y formación aceptable tienen tantos retos como problemas en el horizonte.



Esperemos que en la lucha de las fuerzas que acontece hoy en las tripas de la India no se pierda la esencia del país, ni se olvide su rica historia (con muchos siglos de dominación musulmana); pero que tampoco se deje arrastrar por ellas. La esencia y la historia, tan profundas ambas allá en Delhi. Tan palpables, orgullosas, en cualquier paseo un día de diario.









sábado, 6 de diciembre de 2008

Sociedad recambio

No sé si ha sido de forma consciente o por la inercia del atropello del momento actual, pero nuestra sociedad hace tiempo adopto una de esas decisiones inconscientes y colectivas en las que se basa todo un sistema. Hemos decidido formar una sociedad del recambio, y eso es lo que ha mantenido en estos últimos 20 años un nivel de crecimiento asfixiante.

Nada se hace para perdurar. Los objetos que nos rodean son prescindibles.Hemos abaratado hasta tal punto el coste de reemplazo, que no merece la pena el esfuerzo de mantenimiento. En torno a esta idea, los bienes de equipamiento y los consumibles nos rodean y accedemos a ellos de forma cada vez más rápida e imprudente. Nos hemos acostumbrado a prescindir de casi todo. Por eso triunfaron el VHS y Nokia. No por mejor calidad, sino por ser más prescindibles. Y generar de paso un sinfín de economías de escala.

Incluso me aventuraría a decir que este esquema, que debía ser estrictamente financiero, lo hemos trasladado a nuestras esferas personales. Cada vez más cómodos y egoístas, hay mucha menos propensión al esfuerzo a la hora de mantener los vínculos que hasta ahora parecían importantes. Tampoco se han generado vínculos nuevos. Simplemente, cambiamos de unos a otros.

Es algo que tiene una parte positiva, por supuesto, pero no dejo de pensar que algo se perdió por el camino. Así que, aunque sea como símbolo infantil de protesta, me mantendré aferrado a mi viejo coche, a mis desgastadas botas, a mi añejo cuaderno, a mis desafinadas cintas de Loquillo y a tres o cuatro iconos de mi pasado a los que me aferro para no olvidar qué tipo de cosas eran importantes para mí.

Aquí dos ejemplos:



viernes, 5 de diciembre de 2008

Tonto los cojones

Conste que no me siento aludido. Pero reconozco que aún me sorprende la facilidad con la que en este país se insulta a cada idea y posición que no sea la propia (o lo que el estereotipo dicta que es la propia). Por tanto, no puedo sino unirme a los que piden la dimisión del presidente de la Federación Española de Municipios. Por tonto y cretino.



ANEXO:
Como no hay tonto solo, otras declaraciones extemporáneas han empañado el día de la Constitución. Ni creo que la Carta Magna sea intocable, ni me merece mucho respeto nuestro Monarca. Pero lo de Joan Tardà es excesivo. Y la giliexcusa dada (aludiendo a Felipe V), es simplemente ridícula y cobarde.

Los que explican lo que pasa

Me van a permitir que comparta con ustedes dos acertadas visiones de lo que ha ocurrido en estos momentos de turbulencias financieras. Hay quien encuentra las explicaciones en la Holanda de la Edad Moderna. Hay quien ya lo veía venir hace diez años. Que no se diga.

Los Amos del Mundo / Arturo Pérez-Reverte
(Artículo publicado en El Semanal el 15 -11- 1998).

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street , y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.


El día 'D' de la crisis
FRANCISCO PASCUAL
4 de diciembre de 2008.- En 1636, un juez holandés encarceló a un marinero después de que la tripulación de su barco lo linchara. Su delito: comerse por error un cogollo de tulipán. ¿Se habían vuelto locos estos holandeses? No, pero sufrían, sin saberlo, la primera burbuja financiera de la historia. Como cuenta Oriol Amat en su pedagógico 'Euforia y pánico', plantar tulipanes en el jardín se puso de patriótica moda en los Países Bajos del siglo XVII.
Pronto estas flores empezaron a subir de precio de manera desmesurada y, tanto fue así, que la avanzada sociedad neerlandesa invirtió ingentes cantidades de dinero en ellas, incluso a través de arcaicas opciones a futuros. La burbuja del tulipán se infló tanto que los inversores empeñaron ganado y herencias en ella. Llegó un momento en que una semilla de tulipán podía valer lo mismo que una casa. Evidentemente, cuando estalló sumió en la ruina a miles de personas.
Amat encuentra nítidos paralelismos entre este crack, el del 29, el de las punto.com y el inmobiliario que nos asola estos días: la ceguera inversora como culminación de un proceso que empieza por la envidia (quiero ganar más que mi vecino), la ambición (toda ganancia es insuficiente) y la soberbia (yo sé de economía más que nadie). Esto es lo que ha llevado a millones de personas a lo largo de los últimos tres siglos a endeudarse para invertir en bienes sin tener en cuenta si se ajustaban al precio real de mercado o si, por el contrario, eran producto de la más irreal de las especulaciones.
Además, la ceguera tiene un efecto de segunda vuelta en forma de parálisis: una vez ha estallado la burbuja y los atemorizados inversores han perdido su dinero vendiendo a diestro y siniestro, muy pocos se atreven a abrir los ojos en medio de la tormenta para calibrar el verdadero valor de las empresas y apostar por ellas cuando ofrecen buenas posibilidades. Todo el que lea esto, pensará que, si nadie lo hace, será porque no es tan sencillo. Obviamente, es difícil saber identificar el suelo del actual desplome bursátil. Yo, para empezar, no tengo ni idea. Pero sí se intuye que existe una fecha clave para vislumbrar si las acciones de los gobiernos y los bancos centrales tienen posibilidades de revitalizar la situación económica: El día D de la crisis será el 20 de enero.
Ese día se cerrará la línea de crédito a tipo fijo con el que el Banco Central Europeo abastece, cual surtidor, a las entidades financieras del continente. La necesidad de liquidez ha sido uno de los principales motivos del desplome continuado de las Bolsas después del verano. Las empresas, sedientas de dinero, no han tenido más remedio que vender lo que tenían en los mercados para garantizar su supervivencia. Y el único mercado que suministraba líquido era la Bolsa. Si a partir de esa fecha, la volatilidad empieza a disminuir, implicará que los planes de choque para estabilizar el sistema financiero habrán funcionado y que el mercado de crédito respira. La caída del Euribor parece predecirlo. Si no, habrá que prepararse para una crisis larga. En cualquier caso, como recuerda Amat parafraseando a Frank McKinney, "la forma más segura de doblar tu dinero, es plegarlo y guardártelo en el bolsillo".

martes, 2 de diciembre de 2008

Por los resquicios del ciberespacio

Estaba implementando un homenaje al farero favorito de todos los niños, cuando me di cuenta de la cantidad de información que se pierde día a día. Cada vez se ven menos esfuerzos en archivar y catalogar las publicaciones de papel. Se da por supuesto que todo queda en esa maraña de Internet y en los miles de servidores y ordenadores que jalonan la telaraña. Pero es falso. Hay muchas piezas que se escurren y desaparecen sin remisión por entre los resquicios del invento. Al margen de todas aquellas publicaciones que no están en Internet o se traspapelan (cibernéticamente hablando) y pasan a mejor vida.

Esa memoria colectiva que estamos creando es más fácil de manipular y de tergiversar de lo que creemos. A fin de cuentas, realizo mis búsquedas con Google, que es quien posee mi correo electrónico, hospeda esta humilde blog y me dice las personas que lo visitan. ¿Hay algo más parecido al Gran Hermano? Sí, la Agencia Tributaria, pero eso será motivo de otra entrada.

De momento, y con ánimo de prevenir, he pedido ayuda a mi buen compañero Sampedro para poner a salvo en este espacio algunos de los (pocos, muy pocos) artículos de los que me sentí orgulloso durante mi estancia en Alicante. Trato de protegerme de una publicación que no se colgaba en Internet y, cuando lo hacía, era tal la evanececencia mental de sus web-masters, que para el caso es como si nada.

Así que, unos ejemplos:

El culebrón de la Fundación Aragonés, el alcalde de Villajoyosa y los familiares de Zaplana.

Entrevista con el Nobel de Economía Robert Mundell.

Entrevista con Johan Galtung, el 'pacificador' noruego.

Los desmanes de la Caja Rural de Alicante.

Homenaje al farero

Por su evidente interés informativo, y para preservar su existencia en la red de redes, me van a permitir que reproduzca una de las columnas de Rafa Burgos en el dominical de la edición de El Mundo en Comunidad Valenciana. Y no digo más para que no me citen al señor Lobo.


EL FARO DEL IMPOSTOR
RAFA BURGOS
La tengo pequeña
He visto tetas con corteza de limón y tetas con olor a albaricoque. Tetas profundas como un tonel de vino y tetas descaradas como una sonrisa indiscreta. He visto tetas como mentiras de infancia y tetas verdaderas como puños. He visto tetas florentinas cinceladas en mármol y tetas ahorcadas en el árbol africano del hambre. Tetas breves y delicadas como poemas de Neruda y tetas desmesuradas y jacarandosas como romanzas de ciego. He visto tetas de corza joven en el Cantar de los Cantares y tetas homicidas en el Amarcord de Fellini. He visto tetas que eran una condena y tetas que eran una inversión. He visto tetas que rompían la identidad genética de dos gemelas y tetas despistadas en un alma de hombre. Tetas elásticas como una Zodiac y tetas robustas como mascarones de proa. Tetas que no eran tetas, tetas que dejaban el esternón como una carcasa de televisor. He visto tetas que nunca he visto y tetas que no volveré a ver. Pero lo que nunca he visto ni espero ver, como me enseñaron los empiristas cuervos de Dumbo, son tetas sueltas, separadas de la mujer que las lleva. Bueno, salvo en el caso de la teta gigante de Todo lo que siempre quiso saber sobre el sexo y nunca se atrevió a preguntar.
El escándalo levantado por Pacha Valencia, una discoteca que pretendía sortear un implante de tetas en el transcurso de una fiesta, ha revuelto los desayunos de esta semana con la cucharilla de la hipocresía. Sólo se ha salvado la propuesta de varias instituciones de supervisar las condiciones sanitarias del regalo, así como la protesta de los cirujanos plásticos, que llaman a la concienciación de las muchachas a la hora de meterse en un quirófano para reforestar su escote. Pero la noticia ha dejado un reguero de vestiduras rasgadas que demuestra que esta sociedad en la que todos vivimos es tonta del bote. Somos nosotros, todos, los que hemos llevado a la exaltación el culto a la individualidad, al éxito fácil y a la imagen. Los que hemos elevado a los altares la juventud, cuando solamente sirve para salvarse de los ERE gracias a que los empresarios saben que los sueldos son indirectamente proporcionales a la edad. Somos nosotros los que consumimos alimentos mediáticos repletos de gente que no sabe escribir ni restar ni cantar, ni siquiera escuchar. Somos nosotros los que hemos conseguido que los estudiantes de periodismo no quieran torcer el colmillo en los informativos, sino dejarse los pies en el zaguán de la casa de Julián Muñoz.
Y ahora queremos ser los que elijan qué tetas tienen que tener las demás, cuando sólo nos corresponde advertirles de los riesgos que conlleva una intervención quirúrgica. Esta semana he soñado que rezaba a sor Maravillas del Congreso que se perfeccionara la técnica del Jes-Extender si no se consigue que a la sociedad le importe un carajo de qué tamaño tengo la taleguilla. Si no lo he hecho ya –rezar– es porque soy laico practicante. Como tendría que ser el Estado español.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Me lo temía

Era algo que sospechaba que podía pasar. Temía que arreciara un nuevo ejercicio de ombliguismo en las imprentas españolas que, al final, se produjo. Un ataque casi diabólico en Bombay, que ha puesto patas arriba medio mundo y ha colapsado uno de los principales centros de decisión de Asia, ha sido, para la mayoría de los periódicos de España, un mal trago para Esperanza Aguirre.
No digo que el momento haya sido terrible y noticiable para la lideresa. Su testimonio es, por supuesto, relevante. Pero ante una desgracia -casi- global de tal magnitud, quizá muchos rotativos españoles han pecado de falta de miras. Han primado de nuevo la anécdota sobre la tragedia ¿Qué hubiéramos dicho de cualquier país que el 11-M hubiera reducido la noticia al mal día que pasó un político de paso? Pues eso hemos hecho.
Bombay parece que queda muy lejos para los informadores patrios. Sin embargo, las redes terroristas parece que han interiorizado mucho mejor que ellos y que varios Gobiernos que el mundo es global. Que más allá de la anécdota, el infierno que se ha vivido en ese país, nos salpicará antes o después. De hecho, puede que Aguirre sea mucho más consciente de ello.


miércoles, 26 de noviembre de 2008

Teorías y seriales

De un tiempo a esta parte, hallo mucho más talento y guión en algunas series de televisión que en la mayoría de las pantallas de cine. Es el mundo al revés. Gracias al abanico de posibilidades abierto por la piratería y la venta masivas de series me he enganchado, como un fanático, a dos historias estos últimos años: Los Soprano y El Ala oeste de la Casa Blanca. Supongo que muchos habrán que critiquen estos gustos, pero los voy a defender con sendas teorías. Ha coincidido que en estas últimas semanas he acabado con la última temporada de cada una de ellas (séptima, en ambos casos), y me apetece hablar del tema.



1º. The West Wing. En muchas ocasiones he escuchado el apelativo de "americanada" con respecto a esta serie. Y es verdad. Pero es americanada para lo bueno y lo malo. Consigue explicar un complejo sistema político, tan alejado del español, de forma amena e intrigante Al tiempo, como buen producto americano, tiene moraleja ¿Es eso malo? No tiene porqué. La serie plantea un presidente ideal, premio Nobel de Economía incluido, con un equipo motivado por aspiraciones nobles. Juntos se enfrentan a un sistema ingrato y en muchos casos torticero que, ahora sí, está bien explicado. O al menos es verosímil. ¿Conclusión? Se puede hacer buena política si se tienen los redaños, las ganas y el talento para hacerlo. El sistema no es perfecto pero deja al buen gobernante margen. Si ha habido presidentes en EEUU malos de solemnidad (y unos cuantos se me ocurren) es culpa suya. De nadie más.




2º. Los Sopranos. Es una de las proyecciones más ricas en matices que jamás he visto. No conozco a ningún mafioso de New Jersey (como mucho he tratado con un par de chulos alicantinos). La macarrería, la suficiencia y, sobre todo, la doble moral están perfectamente narradas en la serie. La interpretación de James Gandolfini me parece perfecta. Cuando le veo en otros papeles me chirría. Él es Tony Soprano y creo que sólo Satán sería un papel que se le pudiera asimilar bien... con esa sonrisa tan fría. Junto a la hipocresia de estos brutos que se desviven por su familia, a la vez que la desangran, que van a la iglesia y violan todos sus preceptos, que fardan de testosterona y lloran cuando le vienen mal dadas; junto a esa hipocresia, digo, está la del resto de la sociedad. Que los critica y a la vez los teme y, sobre todo, los admira.


Confío en que en EEUU sigan haciendo series así, hasta que la cartelera resucite, al menos.

lunes, 24 de noviembre de 2008

La importancia de una 'web' actualizada

Para todos aquellos medios escritos que no dan a su edición web la importancia necesaria, un inmejorable ejemplo detectado por Papers.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Años 30

Los profetas que marraron sus pronósticos sobre la crisis agitan ya los posos de café y los huesos de pajarillos. El horóscopo económico se renueva.

Después de haber ignorado las consecuencias de la crisis que nos azota todas las noches en las nalgas de la cuenta corriente, ahora son todos viejas brujas pesimistas.

El discurso es justo el contrario. Ahora resulta que estamos en la crisis más grave desde 1929 o la Segunda Guerra Mundial, según las tripas que haya abierto el econosabio de turno. Son pronósticos redondos que cuadran los titulares a la perfección.

Pero son mentira. Igual que es mentira ese añejo topicazo de que la historia tiende a repetirse. Los hombres nos repetimos, la historia, jamás. ¿O es que hay algún gurú de pacotilla que me vaya a decir que esta época es igual que la de las hambrunas de los años treinta? ¿Qué los bolsillos de hoy son como los de la Europa de después de la guerra? Deberíamos respetar un poco más nuestra triste historia antes de lanzar funestos augurios de ese calado.

La actual crisis no tiene nada que ver con las anteriores. De las experiencias pasadas sólo se pueden aprovechar algunas recetas defensivas, aunque nada asegura que vayan a ser útiles. Si algo tiene el momento actual, tan globalizado, tan fastuoso, tan fatuo, es que es nuevo. Las recetas se tienen que repensar y las teorías económicas -las liberales y las socialdemócratas- tratan de adaptarse a las nuevas circunstancias con las enaguas al aire. Eso sí, todos votaron a Obama.

Sor Zaplana

En su escalada hasta los cielos, Eduardo Zaplana ha obrado un nuevo milagro. Después de gobernar Benidorm sin mayoría, alzarse en el PP de la Comunidad Valenciana desde Alicante, gobernar con mano de hierro en tierra antaño republicana, aspirar a vicepresidente y urdir conspiraciones míticas, se reencarnó en directivo de Telefónica. Si estos no son milagros suficientes para la canonización, pásmesen con el parecido razonable. Se ha trasnfigurado en Sor Maravillas, la monja ultra que nació en el hoy edificio del Congreso. Una placa en su honor ha devenido en una fenomenal trifulca política con el halo habitual de José Bono en estas lides. Ese buen amigo, precisamente, de Sor Zaplana.



martes, 18 de noviembre de 2008

¡Beber!

Dada la buena acogida de las revelaciones de Ortega, aquí dejo otra andanada de reflexiones sobre la crisis.

Lo tenemos...

"Crudo" es un libro de Sonia Shah que trata de repasar brevemente la historia del petróleo. La virtud del libro, que no oculta su militancia contra las petroindustrias, es la del repaso general y la contextualización. Desde el millón de casualidades geológicas que devienen en los grandes yacimientos a los nuevos inventos para optimizar la extracción en alta mar.

Es un libro muy recomendable para todo aquel, como es mi caso, cada vez más pesimista con el triste futuro que nos aguarda. La narración sobre las barbaridades realizadas en el delta del Níger es muy recomendable, al igual que el análisis y crítica de las poco fiables estimaciones de reservas existentes.

Posiblemente estos tiempos sean recordados en los libros de Historia como la era del petróleo. La autora no duda en hablar de petrosociedad o petrovida. Como una espada de Damocles sobre nuestras cabezas se alza un punto de no retorno, el peak point del que tanto se ha escrito. Según cómo resolvamos ese punto, la era del petróleo será recordada como un tiempo brillante u obtuso.

El efecto Solbes

Capaz de sacar lo más granado de cada uno con su verbo fácil.


viernes, 14 de noviembre de 2008

Periodismo del güeno

Un alma caritativa ha hecho una labor de arqueología de los medios digna del mismo Indiana Jones. Aquí les dejo un enlace para todo el que quiera disfrutar de periodismo del de verdad.

Y recuerden lo que decían en Men in Black...


http://www.flickr.com/photos/papelcontinuo/sets/72157600180186373/

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Menos trincheras

De un tiempo a esta parte observo a varios medios de comunicación de economía que pretenden abrirse hueco a codazos. Tanto El Economista como Intereconomía actúan con saña contra otros periódicos o radios y hacen malo aquel viejo axioma del "perro no muerde perro". Nunca me gustó el corporativismo, pero me parece que la fijación constante en el prójimo es una estrategia un tanto mezquina y miope. Y sobre todo, carente de ingenio. Miserias hay en todas las casas y no parece que la audiencia respalde estas actitudes con fervor, a tenor de lo que rezan los estudios de mercado. Así que ya saben. Cada una en su casa... y el sentido común en la de todos.

martes, 11 de noviembre de 2008

Falta Perich

En esta país de desmemoriados, es triste comprobar que la red está casi huérfana de chistes del Perich. Todos los que nos hemos sentido un poco Flanagan en esta vida, tenemos que hacer pequeños esfuerzos de recuerdo.

Aquí les dejo algunas citas.


sábado, 8 de noviembre de 2008

Factor Newton

Después de una semana de locos, de discursos históricos, de crisis sin fondo y disputas de sillas en grandes cumbres... una recomendación de ocio. Una nueva versión del Tetris, pero con factor corrector de gravedad. (prestado de Microsiervos).

http://www.kongregate.com/games/WeirdBeardGames/99-bricks

viernes, 7 de noviembre de 2008

Sol, balanza comercial y playa

Desde que llegué a Madrid he tratado de prolongar mi actividad informativa sobre el turismo. Es una de las áreas que más me satisfacían en Alicante como periodista de economía de andar por casa. Sin embargo, en la capital color salmón, al turismo no se le da importancia, cuando no se desdeña directamente.

Es curioso, dado de que se trata del 11% del PIB nacional y del único asidero que le queda a la economía nacional para paliar su escuálida balanza comercial. Tan castigada por las materias primas.

No exportamos mucha tecnología ni tenemos marcas de renombre. No tenemos petróleo, ni carbón ni material precioso, más allá de unas playas aceptables, una gastronomía elástica y un clima, eso sí, privilegiado. Así que me sorprende la frivolidad con la que se trata a la que yo tildo de industria turística. He escuchado en estos meses todos los clichés del mundo habidos y por haber sobre Benidorm, el Imserso, los guiris borrachos y el binomio especulación-urbanizaciones. Todos ellos son ciertos, pero aún así siguen siendo importantes y merecen respeto.

Hay que respetar al cartero de Liverpool y al mecánico de Nuremberg, así como al oficinista de Cuenca, que gracias al desarrollo urbanístico acuden a unas costas de precios asequibles con la única intención de disfrutar de merecidos periodos de asueto y descanso.

Por supuesto que se han producido excesos urbanísticos a enmendar. Por supuesto que hay que tender a un cambio de modelo, donde prime la calidad y la I+D y todas esas cosas que llenan muchas bocas y pocos bolsillos. Pero mientras se concreta esa tendencia, hay que cuidar a esos visitantes que se dejan sus honrados euros en una industria a la que poco o nada se ha ayudado, al menos en el litoral mediterráneo, en cuanto a campañas de promoción, infraestructuras y seguridad. Mucho menos de lo que debería.

Al final, como suele suceder en este país, sodomizaremos a la gallina de los huevos de oro sin tener recambios en el banquillo. El desdén hacia el turismo de sol y playa como actividad económica y como materia informativa se debe a que no es algo que ataña directamente a Madrid y a Barcelona. Es una cuestión periférica. De los archipiélagos, sobre todo, de Alicante, Málaga, Tarragona y Almería. Y poco más. No son regiones que manden o pinten mucho en este España estrábica que sólo mira al centro y a ciertos puntos de disidencia. E ignora todo lo demás, lo que sostiene el conjunto y apuntala las cuentas nacionales.


PD. Dicho lo cual, aquí les dejó lo que en mi opinión es lo mejor que se puede hacer con los campos de golf y sus moradores.

You must use the force

Por fin encuentro un freak que lo entiende...


miércoles, 5 de noviembre de 2008

Barras y estrellas

En el día de hoy tenemos a EEUU un poco más en nuestras mentes. Sólo un poco. De allí viene casi todo lo bueno y lo malo del mundo de hoy y no deja de sorprenderme el papanatismo de muchos de mis compatriotas a la hora de frivolizar sobre este país. De tratarlo de forma desdeñosa, de ironizar sobre sus defectos (muchos) e ignorar los propios (casi más). A escala política, en veladas como hoy tengo una sana envidia. El espectáculo de la política es total y la división de poderes funciona y se respeta. A escala cultural, ahí tienen los grandes títulos de cine, los lenguajes creados en torno a la imagen, las grandes novelas.

En jornadas como hoy me confieso admirador de los Estados Unidos. ¡Que gane el mejor! Pero mejor si es afroamericano.

ACTUALIZACIÓN

Todo fue por donde decían las encuestas para variar. El mundo libre parece tener un nuevo referente y los discursos de Obama y McCain son como para enmarcarlos y enviarlos a las centrales de los grandes partidos en España. Ojalá la oleada de ilusión generada no sea excesiva.
Sólo una reflexión, aquí que tanto se crítica a EEUU. ¿Se imaginan a un candidato a presidente apellidado Hussein, de origen extranjero y ajeno a la estructura central de su partido como presidente de España? Pues así son nuestros gobernantes.


viernes, 31 de octubre de 2008

Somos Siniestro Total

Dos personas que saben mucho de esto del juntar letras a diario han escrito en sus respectivas bitácoras sobre las pérdidas de valores esenciales en la profesión. Hablan de la falta de compañerismo como uno de los principales problemas que azotan las redacciones. De forma colateral también apuntan a cierta arrogancia cada día más presente entre las galeradas de un diario. De esa carrera para ser el listo del rotativo. El pícaro del periódico. El aguililla de la sección.

La competitividad es esencial en la nuestra y en cualquier otra profesión. Nadie lo negará. Pero a mi hace ya mucho tiempo me dijeron que nunca sería más que un artesano de la palabra. Y a eso me aferro.

No puedo estar más que de acuerdo con estos dos avezados informadores. A modo de purga para todos nosotros, adjuntaré dos pequeñas joyas que encontré gracias a La Vanguardia. El veterano diario ha puesto toda su hemeroteca, desde el 1 de febrero de 1881, a disposición de los curiosos, de forma totalmente gratuita. En su primera edición encierra dos pequeñas lecciones.

Por un lado, sus postulados económicos podrían ser defendidos por muchos antiliberales resucitados estos días. Así que poco hemos inventado.

Por otro, su primera página, la que dio pie a esa fructífera historia de la información, está plena de anuncios contras las enfermedades venéreas. Esos son nuestros orígenes.










No lo olvidemos. Entonemos juntos aquel:

Nosotros somos seres racionales
de los que toman las raciones en los bares
y no nos digas que no está bien
que ya sabemos cuáles son nuestros males
¿que quiénes somos? ¿de dónde venimos?
¿adónde vamos si se acaba el vino?
Somos Siniestro Total
Tirar la piedra y esconder la mano
no lo hacemos nunca si no está justificado(...)

jueves, 30 de octubre de 2008

Linimentos

Dentro de los límites de mi inabarcable ignorancia, los economistas y los políticos de la economía cada día se me antojan más parecidos a los vendedores de linimentos milagrosos del sur de Estados Unidos hace cien años. Unos vendeburras y unos titiriteros, que diría aquel. Me salen por las orejas las teorías sobre la crisis, por supuesto, siempre a posteriori.

La única certeza que saco de este "pedazo de crisis", como han coincido hoy en describir estos días Miguel Boyer y Álvaro Nadal, es que han fallado los expertos. Toda la mercadotecnia que rodea a la economía, con sus mil índices e indicadores, salpicada de gabinetes de estudios y reguladores, con unas agencias de calificación y unos auditores que juguetean a la gallinita ciega... todos marrando.

Sólo cuando nos partimos los dientes, nos explicaron el riesgo del despeñarse. Serán las subprime, el peak point, los ninja o el juego de burbujas económicas encadenadas en los que se cimentaron los desarrollos de los grandes consorcios financieros. Eso sí, los dientes no nos los devuelven.

Los sabios de las economía se enriquecen y se arruinan y nos llevan con ellos de forma desproporcionada. Lo adivinan casi todo, sólo les falta lo importante. Muchos se dejan llevar por la histeria de las Bolsas, a las que tendríamos que poner, al menos, en sordina durante unos cuantos meses.

Sea como fuere, españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, una de las crisis ha de helarte el corazón. Será la financiera, la energética o la real. Pero nadie se quedará indemne. Y muchos serán los que se exijan explicaciones por la falta de previsión. Los muy antipatriotas.

domingo, 26 de octubre de 2008

Visionarios


La Facultad de Ingenieros Industriales de Madrid ha organizado unas jornadas sobre Nícola Tesla que bien merecen que quien pase por la capital pierda media hora. Los propios estudiantes son los encargados de dar las explicaciones oportunas sobre el desconocido genio de origen croata. El título de la exposición no podía ser más elocuente: El hombre que iluminó el mundo. Entre explicaciones sobre la corriente alterna y la continua, se desgranan algunos de los grandes sueños de este hombre tenido por mago en su tiempo -tal como se puede ver en una reciente película-. Entre otros, planteaba la necesidad de crear una especie de Internet de la energía, que se transmitiera a todos por igual empleando el aire o la tierra como elementos conductores. "Un Internet de la energía" fueron las palabras exactas que empleó el avezado aspirante a ingeniero en su apasionada a charla. Cuando encendió un tubo fluorescente con sólo acercarlo a un transformador, sin cable o conexión alguna, volví a sentir ese vértigo que me dan los más elementales avances de la ciencia, tan básicos y ya lejanos.

También sentí ese mismo vértigo cuando leí el sábado una magnífica entrevista publicada en El Mundo al gurú de las energía renovables, y asesor de varios Gobiernos, Jeremy Rifkin. En la entrevista, además de considerar que «el sueño americano ha muerto por exceso de riesgo, autoindulgencia, ingenuidad y avaricia», Rifkin prevé la implantación de un "Internet de la energía" como solución a los males del mundo de hoy en una tercera revolución industrial.

Los visionarios son así. Pueden coincidir con siglos entre medias.

Recuerdos a Tungunska.

jueves, 23 de octubre de 2008

San Fulgencio connection

Hay una forma de hacer política que está ahí. Que palpita en buena parte de los Consistorios españoles donde ha habido dinero fácil. La mayor parte de ellos, en el litoral, o sus postrimerías. Que tanto se va a pagar en los próximos años de penurias, plenos de arcas municipales vacías. El último ejemplo es el de San Fulgencio.
De estos sujetos ya dio buena cuenta un redactor de raza como Héctor Fernández, que no yerra en estas cosas. Ahora bien, el asunto se las trae, con el teniente de alcalde y el jefe de la Policía Local de paseo por la Comisaría después de que el vídeo se distribuyera por todo el municipio y otros muchos lugares. Inocentes en la cinta, además, no se ven. Así que este la cinta dará todavía mucho que hablar.


Lecciones de la publicidad para abordar la crisis

Otra creación de Shakelton


Economía ficción

Llevo varias semanas escuchando que ha llegado el momento de volver a la economía real. La real. Así que hasta la fecha hemos estado en la de ficción y nadie nos lo había dicho. En esa de hinchar balances y de los malabarismos financieros. En esa en la que una burbuja que no veíamos se hinchaba sobre otra burbuja, la del ladrillo, que sí que veíamos. Y explotaron.

Ahora los sabios dicen que hay que volver a la economía real y uno se pregunta en qué momento recomendaron abandonarla. Sin la producción de bienes, por más que les pese a los genios del marketing, el capitalismo no carbura.

El sistema financiero, añaden ahora los sabios, debe tener menos importancia. Así que los empresarios que yo conozco, esos que hacen zapatos y juguetes, vuelven a ser importantes, aunque nadie les ayude y todos den por sentado que saldrán adelante.

En el caso de que la economía real española no vaya más allá de las manufacturas, el ladrillo y el campo, mal futuro nos aguarda. Sólo unas pocas corporaciones que germinaron a la sombra de los monopolios públicos se pavonean en el mundo. Pero no es eso tampoco la economía real. Sirva de ejemplo Nokia, que allá en Suomi, hace muchos años, decidió dejar su trabajo en el caucho, al que no veía mucho futuro, por las comunicaciones. Y hasta ahora.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Ondas huerfanas

También se ha cumplido el aniversario de la muerte de Juan Antonio Cebrián y su rosa de los vientos. Aún nadie ha sabido tomar el relevo y llenar el hueco dejado en la radiodifusión española.

Se le echa de menos.

Aniversario

Mirando a las páginas amarillentas del calendario, me acabó de percatar que en los últimos días de agosto este humilde rincón cumplía un año de existencia. Y ni tan siquiera me acordé.

Mucho ha cambiado desde entonces y todavía no tengo muy claro el motivo de la existencia de este espacio. Son pocas visitas a las que no adormezco con temas de una disparidad hiriente. Añado una hora más de ordenador a mi ya saturada existencia frente a los monitores.

Además, ahora se supone que los blogs ya no están de moda. Según publica El Catalejo es algo de 2004. Es un aliciente. Nunca he sabido estar a la moda. Se me escapan los matices. El azul marino y el negro juntos no me chirrian. Nunca he podido aprehender los detalles. Se me escapan las pequeñas cosas mientras me quedo anonadado ante las grandes.

En cualquier caso, aprovecho la ocasión para agradecer a todos los amigos y compañeros que de vez en cuando pasan por aquí la atención que me prestan y que a buen seguro no merezco. Ahora que hasta los blogs pecan de clásicos, procuraré esmerarme más.

martes, 21 de octubre de 2008

Días como hoy

Hay días como el de hoy en el que uno preferiría no haberse levantado. Días en los que cada hora, envejeces un año. Días en los que las horas y los teletipos caen como losas. Días en los que uno va más en picado que las acciones del Ibex-35. En esos días, me enajeno de la actualidad. Me refugio en Mortal y Rosa de Umbral y me pongo a las linotipias por montera.
He dicho

viernes, 17 de octubre de 2008

Humildad

De un tiempo a esta parte me encuentro permanentemente rodeado de personas ajetreadas. Caminan de un lado a otro con prisas. Como si tuvieran muchas cosas que hacer, aunque se me escapa los motivos de tan trascendental merodear. En las calles, en los trabajos, en las casas. Todos son prisas y estufidos. Por momentos noto que me acelero.

Con tanta rapidez de movimiento no hay tiempo para la duda, para la indecisión. Todo el mundo parece saber lo que hace y lo que dice, con una seguridad rayana en lo temerario. En lo arrogante.

En estos días de apocalipsis, en estos momentos de milenarismo, tiendo a pensar que es precisamente esa arrogancia, esa ausencia de duda y humildad, la que ha llevado a la sociedad a donde está. Quizá sea también la misma arrogancia la que ha permitido un desarrollo extraordinario, pero llevaba en su interior una semilla de antítesis.

Nos acostumbramos a que los pisos se revalorizaran un 15% al año y las empresas presentaran beneficios del 20%. Siempre así, sin pensar que nada crece a esos ritmos salvo los virus, hasta que causan el colapso del organismo receptor. Se estaba construyendo toda una teoría y una mitología de la creación de riqueza basada en unos cimientos de balances hinchados por el ansia de bonus y expectativas de desarrollo que poco tenían que ver con la economía real y sus posibilidades.

Vendrán un par de años malos. No es para tanto. Si se estudia un poco de historia podemos ver que hemos disfrutado del periodo de mayor estabilidad de la Europa occidental en muchas eras. Quizá nos hemos acostumbrado en exceso.

Ejercicio virtuoso de maquetación

Para aquellos que no defienden a la maquetación como un elemento informativo más. Para los muchos periódicos plenos de páginas repetidas. ¡Con un par!


Tesla, una recomendación

miércoles, 15 de octubre de 2008

Convencidos

Hace un mes el inefable Chávez nacionalizó algún banco y fue vilipendiado otra vez por la inseguridad que generaba en el sistema. En el momento actual, todos los bancos del mundo occidental claman por el rescate del sector público. Para muchos, es el fin de la era capitalista.

Para los capitalistas puros, para los liberales convencidos, nunca se ha dejado actuar al mercado en puridad. No se ha permitido el desarrollo del sistema por nefandas influencias proteccionistas. Cuando argumentan tienen una fe en sus planteamientos como la de aquellos añejos socialistas que apuntaban que el capitalismo tenía en su interior el germen de su destrucción y que el marxismo perfecto llegaría por sí solo.

Unos u otros están equivocados y viven amparados en los libros de texto, tan alejados de las necesidades de la calle. Parece que es imposible el aplicar ningún sistema teórico puro al mundo real sin mil estabilizadores que acoplen las ideas a los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa. Tantos matices que el sistema nunca se aplica como manda la ortodoxia.

Lo que ha fallado este año han sido esos estabilizadores, ya que la regulación del sistema ha brillado por su ausencia.

Los acordes de la crisis






... así nos va...

Prístino

Explicaciones para tiempos inciertos.




lunes, 13 de octubre de 2008

El tic tac y el 'peak oil'

El pasado viernes la OPEP anunció una reunión de urgencia (dentro de un mes, así es la arrogancia de estos sujetos) para tratar de atajar la caída del precio del crudo. Aún se duplica el precio de hace un año, pero es la mitad que hace un mes. No saben la pena que me dan estos especuladores de la savia que mueve nuestro sistema.

Ahora bien, no puedo dejar de pensar que quizá nos convenga un precio del petróleo muy elevado. Así nos preparamos para lo que está por venir, antes o después. Los expertos del 'peak oil' no lo ven muy lejano.Casi se puede oír el tic tac del reloj que se consume.
Da escalofríos. Todo tendrá que cambiar y la herida requiere de árnica.

Aquí tienen varias testimonios.


No puede evitar tener una extraña sensación. Es como si en el año 0 de nuestra era, un informador en la lejana Palestina, en vez de hablar del asunto más importante para los siglos venideros, estuviera narrando las idas y venidas políticas de Herodes o Pilatos. Esto es, que perdemos/pierdo la perspectiva sobre las cosas realmente importantes sobre lo que se debería tratar. El 'peak oil' es una de ellas.

martes, 7 de octubre de 2008

La economía bizarra

El país entero se ha apuntado a un master de economía. En las cafeterías se han cambiado las conversaciones sobre fútbol o las ingles de los De Alba por el euríbor y los bemoles del señor Trichet. Los bolsillos están delicados, más sensibles que nunca. Inestables y maleables. Y un sudor frío recorre la espina dorsal de la sociedad actual. ¿Es para tanto? Sí, por supuesto. Ya era hora de que nos entrara algo de cordura. De que el ahorro vuelva a ser una virtud. De que se nos acabara esas ínfulas de nuevos ricos con la que los españoles llevamos una década comportándonos. De esta crisis se saldrá, como no podría ser de otro modo. Un país que sobrevive al 98 y a dos dictaduras en un siglo tiene pasta de encajador. Grandeza, poca. Estulticia, un rato. Pero encaje, también.
Quizá ha llegado el momento de tratar de desdramatizar el drama en el que estamos. Un drama de 3.000 parados al día, unos gestores políticos lamentables, del nivel más bajo que se recuerda, y una clase financiera rapiñera, que cuando le ha visto las orejas al lobo no para de gimotear; histérica perdida.
Estamos en un momento de apretar los dientes, hincar los codos y mantener la cabeza fría. Y, por qué no, también sonreír de cuando en cuando.
Un par de teletipos a modo de ejemplo.

El patriotismo cotiza a la baja. No por el desdén del siempre holgazán Rajoy para con el día de las fuerzas armadas. Es cuestión de ventas.

VENDEN MENOS BANDERAS DE ESPAÑA QUE EL AÑO PASADO CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL 12DE OCTUBRE MADRID, 9 (SERVIMEDIA)
La venta de banderas de España con motivo de la celebración de la Fiesta Nacional el próximo domingo, día 12, ha descendido sensiblemente según indicó a Servimedia José Luís Sosa, director general de Sosa Días S.A., el único fabricante nacional de enseñas. Según explicó el responsable de la empresa, hasta ahora se han atendido pedidos de unos 7.000 banderines hechos por mayoristas, una cifra bastante inferior a las casi 12.000 que se vendieron el pasado año.


Al mismo tiempo, cae el vicio; que es lo último que cae en un país rijoso como este, perdido en sí mismo y perdido en la Península Ibérica.

SORIA ANUNCIA UNA "DISMINUCIÓN EVIDENTE" DEL CONSUMO DE TABACO, ALCOHOL Y CANNABIS EN ESPAÑA
MADRID, 7 (SERVIMEDIA)
El ministro de Sanidad, Bernat Soria, anunció hoy una "disminución evidente" del consumo de tabaco, alcohol y cannabis entre los españoles de 15 a 64 años y añadió también que el uso de la cocaína en esta misma franja de edad "empieza a estabilizarse". Soria, que compareció en la Comisión Mixta Congreso Senado para el estudio del problema de la droga, se comprometió a mejorar la respuesta del sistema sanitario ante las drogodependencias y a profundizar más en el análisis del perfil psicológico del consumidor de estupefacientes en este país.


Así que ha llegado el momento de agarrarse a lo que nunca falla, aunque pueda que me valga algún chiste fácil.

Anderson: la patata es un antídoto contra la crisis por su precio estable
Vitoria, 7 oct (EFE).- La directora del Centro Internacional de la Papa (CIP) de Perú, Pamela Anderson, ha destacado el papel que juega el cultivo de la patata para combatir la crisis alimentaria, porque su precio es más estable y no se especula con ella.En una entrevista con EFE, Anderson, que participa en Vitoria en el "III Congreso Iberoamericano sobre Investigación y Desarrollo en Patata", ha explicado que en la última década el cultivo de la "papa" está en expansión, principalmente en países como China, India y África. Según Anderson, las patatas son "el tercer cultivo más importante para la seguridad alimentaria del mundo" y en momentos de crisis alimentaria como el actual, su cultivo juega un papel "central" porque sus precios no fluctúan.


Al margen, para salir de la crisis o hundirse en ella hay cuestiones que no podemos perder de vista. La casta todavía cuenta.

Los científicos concluyen que un apellido raro contribuye a tener éxito social
EFE
Las personas con apellidos poco comunes tienen más posibilidades de tener éxito social que las que tienen nombres de familia usuales, según concluye un estudio realizado por científicos de las universidades de Alicante, Murcia y la Carlos III de Madrid. Ignacio Ortuño, adscrito al Departamento de Economía del centro universitario madrileño, es uno de los autores del informe y ha explicado a Efe que cuanto más raro es el apellido más aparece entre profesiones de nivel económico superior. El estudio prueba que en los trabajos que requieren licenciaturas abundan menos los García, los López o los Alonso y su presencia en profesiones como la de abogado, médico, político o profesor universitario es un veinte por ciento más baja que en otras ocupaciones.


Al menos, tranquiliza saber que mientras tanto, los grandes líderes mundiales se dedican a las cuestiones que realmente "preocupan a la gente". Esa difusa gente de la que todo el mundo habla, pero a la que todos ignoran/ignoramos.

Polémico voto en California sobre jaulas para gallinas
Los Ángeles (EE.UU.), 7 oct (EFE).- Además de votar por John McCain o Barak Obama en las elecciones de noviembre, los californianos deberán decidir si las gallinas ponedoras dejan de estar enjauladas, según defienden asociaciones defensoras de los animales. La Proposición 2 es una enmienda constitucional que prohibiría el uso de jaulas para la cría de gallinas ponedoras en California y es una de las muchas propuestas que se someterán a votación en noviembre. Sus proponentes, encabezados por "La Sociedad Humana", una organización que lucha contra el maltrato a los animales, afirman que las actuales jaulas son crueles y entorpecen los movimientos de las gallinas. "Lo que busca la Proposición 2 es que los animales puedan estirar sus extremidades cómodamente", explicó Nadya Vera, portavoz hispana de La Sociedad Humana, al explicar que se trata de una medida que mejoraría la calidad de vida de 20 millones de aves, cerdos y terneros en todo el estado.

viernes, 19 de septiembre de 2008

¡Macho Hércules!

Ejemplo de loralicantinismo, vertiente vegabajera, y de parte del empresariado constructor del Mediterráneo.


jueves, 18 de septiembre de 2008

El amigo David

La magia está donde menos se lo puedo esperar uno.


El amigo Remy

A veces a la dura realidad hay que ponerle un poco de ilusión... y una buena banda sonora.





¿Dónde está mi paraguas?

"A banker is a fellow who lends you his umbrella when the sun is shining, but wants it back the minute it begins to rain"
Mark Twain, (1835-1910)


Como se hacía con los apestados de antaño, postulo desde este humilde rincón que nadie lee que todos los analistas y sabios financieros sean llevados a una isla remota y sean abandonados a su suerte. No sólo no han acertado en ninguna de sus predicciones. Es que, además, nos han arrastrado a todos en su locura. De un día para otro parecía normal que la vivienda creciera todos los años al 20% y las bolsas y muchos fondos al 10%. La máquina no se detenía y la riqueza era infinita.

La riqueza. Parece que es como la energía, que ni se crea ni se destruye, pero nada más lejos de la realidad. A veces se distorsiona y genera burbujas. Ya fuera con el tulipán en el siglo XVII, con las puntocom a finales del XX o la actual indigestión del ladrillo. Al albur de este error permitimos que una legión de arribistas de medio pelo se las hayan dado de grandes empresarios, sin ser más que burdos especuladores.

Ahora ha llegado el momento de las lamentaciones. ¿Y los expertos? Nos abruman con sus rebotes bursátiles y sus swpas, cuando deberían estar tragándose sus gemelos y sus Blackberry. Deberían gokpearse la cabeza contra los ordenadores llenos de estadísticas y previsiones fallidas.

Kondratieff ya explicó y probó que la economía es una cuestión de ciclos. Podremos discutir los plazos, pero no el fondo de la argumentación.

Lo menos útil en este contexto es lo que se hace en este país. Por un lado, negar la mayor, que hay recesión y más parados. Con ellos miles de dramas que un socialista no puede nunca minusvalorar. Por el otro, hay quien busca culpables para lograr réditos políticos. Eso sí, sin cansarse demasiado.

Más vale casi que no hagan nada. Sólo pequeños ajustes, para que las teorías de Kondratieff y Schumpeter se luzcan. Mientras, nos han quitado el paraguas o se lo quieren cobrar a los Presupuestos Generales.



Otras citas para la jornada:

"Quien compra lo superfluo no tardará en verse obligado a vender lo necesario"
(Thomas Fuller)
"Querido muchacho, tendrás que aprender a trabajar más inteligentemente, no más duramente"
(El padre del Tio Gilito)

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Maldito Burgos

Lo reconozco, nunca he sido buenos aceptando las críticas. Menos aún las constructivas. Sin embargo, con todas las personas que me han corregido mantengo excelentes relaciones. Baste decir que quedé prendado de mi dueña cuando me tiró el diccionario a la cabeza una vez que el corregí una palabra con la que discrepaba.

De todos modos, no saben lo que me jode reconocer que Burgos, una vez más, me ha cazado una errata. Corbejón, no es tal, es corvejón, y hasta allí metí la pata.

Dicho queda, estimado amigo.

Que te den.


corvejón1.
(De corva).
1. m. Zool. Articulación situada entre la parte inferior de la pierna y superior de la caña, y a la cual se deben los principales movimientos de flexión y extensión de las extremidades posteriores en los cuadrúpedos.

corvejón2.
(Del lat. corvus, cuervo).
1. m. cuervo marino.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Vientos de cambio

¿Soy el único que nota cierto tufillo bélico? ¿Un raro aroma que recuerda al de las novelas de periodos de entreguerras? Rusia invade Georgia, EEUU firma acuerdos en Polonia, las repúblicas bálticas se contonean, Irán se pertrecha, hay revueltas en Pakistán e India, el Tibet se reivindica, Venezuela cacarea, Bolivia estalla y África sigue olvidada y se convulsiona a oleadas. Un millar de avisperos internacionales zumban.

Si miramos la historia con un poco de perspectiva, pocos periodos ha habido en la vieja Europa tan tranquilos como el que vivimos tras la guerra de los Balcanes. Mientras con toda la arrogancia de la que somos capaces firmábamos hipotecas a 40 o 50 años, nos olvidábamos de todo lo que acecha ahí fuera al precario equilibrio en el que se halla esta endogámica España.

Aquellos sabios miopes que dijeron hace no tanto que la historia se ha acabado pecaron también de soberbia. No hay imperio eterno ni sistema político que no caiga en excesos y defectos. Noto cierto tufillo a cambio en el ambiente. Y no me refiero a Palin y sus declaraciones avisando a Rusia con la palabra guerra de por medio. No, hay algo más.

La ONU es un gran fracaso colectivo y la Unión Europea tropieza en todo aquello que no viste de economía. De todos modos, cuando arrecian tiempos de cambio son las instituciones a las que hay que apelar. A fin de cuentas, son las únicas entidades en las que la humanidad trató de poner cerebro en lugar de nacionalismos atávicos y religiones mal entendidas. Merece la pena creer en ellas.

Por si las bombas.

El otro como molestia

Dijo una vez un sabio que el infierno son los demás; es el otro. Hubo otro que dijo que el infierno está en nosotros mismos.

Ambos pensamientos se complementan y pueden haber calado a nuestro alrededor, donde a las gentes parece molestar el otro permanentemente. No es sólo que no haya preocupación alguna por los problemas y avatares del prójimo. Es que molestan.
Nos irritan las pequeñas cosas ajenas que escapan al cúmulo de circunstancias vitales que anidan en nuestro ombligo y que nos parecen de tanta trascendencia. Caminamos con la celada a cuestas y cada vez vemos menos de lo que ocurre en nuestro entorno.

Sólo así, imaginando un universo de diablillos recelosos, entiendo reacciones que veo en el día a día. El desdén ante el dolor ajeno. El grande y el pequeño. La soberbia con el prójimo. El desprecio como sistema. Hay quien dice que hay crisis, pero viendo como se trata al supuesto cliente de muchos establecimientos, bien parece la mayor de las bonanzas.

Quizá sea una cuestión personal, quizá sea más rural de lo que pensaba, en pleno retorno a la urbe. Quizá no haya quizá y sí mucha hijoputez, incluida la mía, que aquí nadie se salva. De todos modos, puesto a elegir un sabio y a ubicar un infierno, a modo de recomendación, lanzo unas cuantas propuestas:


El infierno es esperar sin esperanza - (André Giroux)

El infierno y el paraiso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto - (Jorge Luís Borges)

Más vale reinar en el infierno que servir en el Cielo - (John Milton)

El infierno está todo en esta palabra: soledad - (Victor Hugo)

¿Existe el infierno? ¿Existe Dios? ¿Resucitaremos después de la muerte? Ah, no olvidemos lo más importante ¿Habrá mujeres allí? - (Woody Allen)

viernes, 12 de septiembre de 2008

Un político de peso, que no de altura




He leído en algunos periódicos que el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, ha decidido informar a la ciudadanía de que abandona el cargo.

¡Siempre tan campechano y dicharachero este Luis! Quince veces jocoso. El regidor dejó la política hace catorce años y abandonó la ciudad a su suerte.

Lo que ha hecho es informar a la ciudadanía de que seguirá de vacaciones. Nunca disimuló, pero al menos ya no tendrá que acudir, de mes en mes, a algún acto de corte ficticio.

Que la fortuna asista a Sonia Castedo, que la ciudad lo necesita. Que no olvide sus comienzos en el mundo de los medios, para comprender a los informadores. Que olvide unas cuantas artes aprendidas en la concejalía de Urbanismo.

Cerdos y pittbulls

Obama se reunió ayer con Clinton para tratar de reactivar la campaña. ¿Con Hillary? No, con su marido. Bill, el ex presidente. Una cosa entre hombres, para hablar a calzón quitado, que se suele decir.

Tratan de analizar atónitos el vuelco en las encuestas que ha generado Sarah Palin. Conservadora, con aspecto de corifeo de Mujeres Desesperadas, republicana y defensora de los rifles. 'Miss' de juventud y prematura abuela. Enérgica amazona que se ha llevado un buen puñado de votos. Se definió a sí misma como un pittbull con barra de labios y enloqueció a las encuestas. McCain empieza a ser el señor viejo que la acompaña. No sé si será brillante, pero seguro es una de las más geniales operaciones de fina mercadotecnia política que he visto. Al menos, tiene todos los visos de que va a hacer que pierda -junto con media Europa- una apuesta en las elecciones de EEUU.

Palin parece que se va a llevar buena parte de los votos que atraía Hillary, esa mujer perseguida por su ambición. Esa política de postín que eligió el más difícil de los caminos. El más ingrato. Y perdió.

Obama ironizó ayer con un viejo dicho americano. Aunque el cerdo se pinte los labios, sigue siendo un cerdo. Ya saben, como la mona y la seda. La gracieta, no se lo van a creer, no sentó muy bien a muchas mujeres del otro lado del Atlántico.
Después Obama se reunió con Bill Clinton para tratar de analizar qué pasa con la maldita campaña. Por qué pierde los votos demócratas de la mujer de su comensal.

!Cuántos misterios tiene ante sí el senador! Ni me imaginó dónde puede estar la respuesta.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Cuando el periodismo tropieza, una y otra vez

Así, hasta el corvejón.


Empañados

Cuando el paro crece al ritmo de 100.000 personas al día, una parte del gobierno (Pepiño) dice que vivimos mejor que nunca. Otra, (Corbacho) pone paños calientes a un enfermo grave. Apunta a un abstruso plan de recolocaciones y dice que va a cerrar la puerta a la contratación de extranjeros en origen. Que por algo, dice, hay 2,5 millones de parados haciendo cola en el Inem.

El que dice que vivimos mejor que nunca, no tiene perdón. Es una falta de respeto para todas las personas que lo están pasando mal desde un punto de vista económico. Que no son pocas. Él sabrá, ya que, aunque no lo recuerde, depende de los votos.

El que pone paños de calientes, puede quedar empañado. (O empeñado, si no se arregla la trifulca de la financiación). La contratación en origen nunca fue lo que debió ser. No se creyó en el sistema, dada la picaresca del empresariado español y las masas de mano de obra ilegal que se han asentado en España.
En el caso de que se lleve a cero estos contingentes, y se reduzcan a papel mojado todos los pactos de Moratinos, lo único que se logrará es dar más empleo a trabajadores ilegales. Pero de vaciar las filas del Inem, nasti.

El Instituto de Empleo y sus hijos bastardos regionales han quedado desfasados y no cumplen su función. No ayudan como agencia de colocación y la mayor parte de los inscritos (45% según El Mundo) es paro estructural. Del que no se corrige y siempre está ahí. Al que no se ha visto estos últimos años gracias a la llegada de los inmigrantes a este país, que tan rápido se ha acostumbrado a ellos y tan pocas ganas tiene de trabajar duro. Tierra de vagos, que solía decir mi abuelo.

Así que así estamos. 100.000 parados al mes, un panorama terrible hasta 2010 y empapados en paños calientes, globos sonda, cortinas de humo y truculentas garzonadas.

País.

sábado, 30 de agosto de 2008

Respeto olímpico (II)

Una curiosidad: ¿Cómo sería el medallero si se establece un factor corrector o de medallas por población o medallas por PIB? Aquí, las respuestas.

La solución apunta a Jamaica y Zimbaue. España no sale muy bien parada.

Protocolo de tragedia

La tragedia de Barajas encierra un buen puñado de las miserias de este país. Es una de esas ocasiones en las que se constata ese proceder tan chapucero. Esa libre forma de interpretar las normativas, no como algo cerrado, sino flexible según el caso. Esa histeria del momento después, tras la apatía de muchos años en materia de seguridad aérea. Los partidos políticos, a lo suyo. Unos echando balones fuera y otros que aún no saben ni a qué juegan.

También unos medios de comunicación excesivos, que se salen de madre en cuanto pueden, que se juntan en facciones. Con unas televisiones que hacen escarnio del dolor ajeno sin la más mínima decencia. Luego llegan las comparecencias públicas, los funerales del Estado, habrá quien se rompa la camisa ante las cámaras y quien abomine de las denuncias en torno al mal ajeno.

Pero lo único cierto es que han muerto 154 personas en un vuelo comercial tan rutinario como Madrid-Islas Canarias, que compraron el billete en una de las supuestas compañías de bandera. En verano, con buen tiempo. Y un avión sin casi llegar a despegar, nos estalló a todos en la cara. No es válido ni lícito el afirmar que se han cumplido todos los protocolos de seguridad. Algo tuvo que fallar. Y lo que es más importante, ese algo se debe corregir de forma fulminante. Hay quien critica que en este país sólo se reacciona cuando ocurre alguna desgracia. Al menos, mantengamos esa triste evolución y no hagamos gala, una vez más, de la proverbial falta de memoria autóctona.

A veces el invierno llega de forma tan brusca...

miércoles, 20 de agosto de 2008

Respeto olímpico

La verdad es que en este país nos apuntamos al éxito y al fracaso con excesiva celeridad. En deportes se nota más, y en los Juegos olímpicos, ni les cuento. Muchos medios de comunicación tildan de fracaso el ser el 4º deportista del mundo en triatlón o el 5º en los 1.500 metros. Quizá convendría hacer un poco de memoria y recordar que hasta 1920 España no tuvo ninguna medalla. Que el primer oro llegó en 1980 y que las participaciones patrias fueron bastante discretas hasta 1992. Mi homenaje y respeto a todos los deportistas que están en Pekín y que parecen que son de una especie distinta a la mía (especialmente los de gimnasia o los Homo Sapiens Elasticus).

Para buscar la perspectiva necesaria, nada mejor que el mapa histórico realizado por NYT.

domingo, 17 de agosto de 2008

De la maquetación como una de las bellas artes



Ahora que se avecina el rediseño de varias cabeceras nacionales (cabezones nacionales, quizá por lo que les cuesta evolucionar), da gusto encontrarse ejemplos como éste de La Vanguardia. Ejemplos en los que la maquetación refuerza a la información y no la esconde.
Además, en mis tiempos como maquetador aficionado, en los que peleé con los entornos Edicomp y Millenium, hubo quien me acusaba de hacer de mis páginas un Tetris. Ya ven, no era el único.

(El ejemplo se lo he tomado prestado a BuenaPrensa).

sábado, 16 de agosto de 2008

El demonio de Maxwell


Una recomendación para cualquiera que se aburra este estío y quiera combatir a la segunda ley de la termodinámica y uno de los pilares del Universo.

http://www.microsiervos.com/archivo/juegos-y-diversion/ball-cage.html

viernes, 15 de agosto de 2008

Doble salto moral


Empiezo a estar algo saturado de tanta gaita políticamente correcta y de tanta tontería que nos inunda. De que una gilifoto a la selección de baloncesto en la que se achatan los ojos con los dedos cause revuelo diplomático. Al tiempo, se decide que la niña que cantaba en la inauguración de los Juegos Olímpicos se esconda detrás de otra pequeña. Menos gorda, más agraciada. Pero ahí no pasa nada.

Hay un velo de corrección que todo lo envuelve pero que, al tiempo, es cruel y despiadado con todo aquello que se sale de los cánones preestablecidos. No sé dónde nos tendremos que esconder las personas que no nos gusta hacer deporte, los varones con alopecia y modales algo rudos. Supongo que al final cantaremos siempre escondidos, detrás de alguien mejor parecido. Ahora bien, nadie pondrá nunca cara de chino, no vaya ser que se cabree todo el lejano Oriente.

Da la sensación que la sociedad camina hacia atrás y se torna más retrograda. No hay más que ver cómo queda la mujer en el 95% de los anuncios que se emiten en España. Eso sí, nos preocupa que la palabra 'miembra' no esté en el diccionario.

Hay películas, por ejemplo, de los años setenta que no sé si hoy se podrían rodar. No porque estén prohibidas, sino por lograr el apoyo suficiente. Comedias zafias y escatológicas, las que quieras. Humor inteligente como el que sigue, pues cada vez menos.

Gensanta.

lunes, 11 de agosto de 2008

Matheson Files

Tengo la extraña sensación de que la ciencia ficción está en crisis. Después de la época dorada que fueron los sesenta, setenta y los ochenta, es hoy un género en busca de nuevas referencias. Como entusiasta que me considero del mismo sigo buscando asideros a los que agarrarme. De vez en cuando cometo errores de bulto, como fue el ir al cine a la nueva versión de Expediente X. El film es un insulto al espectador, que no respeta la más mínimas reglas de la cortesía o de la narrativa. Muchos dirán que me lo busqué, y tienen razón.

Pero el mismo día que maldecía los más de siete euros que gasté en la entrada, terminé una pequeña obra de aquellos tiempos dorados. Se trata de Soy leyenda de Richard Matheson. El libro me ha parecido muy superior a las dos últimas adaptaciones en cine, la de Richard Heston y la de Will Smith. Hay una tercera, de Vincent Price, con la que aún no me he topado.

En este libro, de 1954, me encontré lo que menos me esperaba. Un libro del fin del mundo, sí, pero también de vampiros, que sirve de epílogo a la literatura más profunda sobre la materia. Completa a la perfección a Stoker. Al tiempo, es una reflexión sobre los temores a lo propio y a lo ajeno y quién es el perseguido y quién el perseguidor.

¿Por qué hace tiempo que no encuentro lecturas o películas actuales que sean estimulantes en la ciencia ficción? ¿Dónde está hoy la delicadeza de Bradbury, el mesianismo de Herbert, la sapiencia de Asimov, la profundidad de Clarke? ¿Dónde?

Tengo mi particular, y por supuesto pretenciosa, explicación sobre esta crisis. La humanidad se empobrecido en cuanto a sus aspiraciones. Las decepciones han sido muchas y, aunque hay más motivos que nunca para creer en el ser humano, pocos quieren mirar a las estrellas. Pocos quieren enfrentarse a los hondos misterios que habitan en las esquinas de nuestra percepción, que es donde beben las mejores piezas del género. Nos sigue llamando la atención la astrología y los fuegos fatuos y por eso triunfan bodrios como los expedientes equis, los cógidos de Da Vinci y algunas soup opera. Pero cada vez nos acercamos menos a lo que hay un poco más allá.

El fenómeno OVNI se ha olvidado y del proyecto Seti nada se sabe. La inteligencia artificial parece descartarse como argumento (remakes aparte) y de las profundidades de la mente parecen sólo salir psicópatas. Nadie bebe en La Taberna del ciervo blanco. De El fin de la infancia que soñó Clarke nada parece quedar.

Quizá todavía seguimos siendo niños y pocos consideran prioritario crecer. O llegar a Marte. Se da el maniqueo argumento de que hay mucho que arreglar en la tierra. Cómo si el ser humano no se hubiera dignificado a sí mismo cuando ha mirado a lo alto.

Quizá ha llegado el momento de releer a clásicos como Matheson y como K. Dick. Y volver a mirar a las estrellas y preguntarnos si una máquina puede tener sentimientos. Al menos, a eso voy a dedicar lo que me deja de tiempo libre este verano de trabajo intenso.

lunes, 4 de agosto de 2008

Matones del verbo

La vida política se ha instalado en el matonismo verbal. La actualidad ya no se sorprende por ningún exabrupto. Rosa Díez llama "lerdo" a Pedro Solbes, vicepresidente a más señas, y no pasa nada. Dicho vicepresidente estuvo durante semanas diciendo que no había crisis sin que tampoco se removieran conciencias. Se lo decía a los nuevos parados y a los que casi no pueden respirar por la hipoteca. Se lo decía con esa cara de viejo profesor despistado, sin inmutarse ante tamaño despropósito. Una mentira más. Un paso más en el "todo vale".

Los dirigentes de todas las autonomías se pasan el día exigiéndole cosas a Zapatero. Tanto las del PP como las del PSOE y, sobre todo, las nacionalistas. Todos amenazan, se pavonean y hablan de líneas que no se deben cruzar y de afrentas históricas que no se deben olvidar, escondidos tras la aritmética parlamentaria. Incluso una vicepresidenta asegura, sin que le tiemble la voz, que no se cumplirá una directiva comunitaria. Un paso más.

Todo vale. El lenguaje se pervierte. Lo violan a diario. Nosotros, los informadores, lo forzamos si cabe un poco más en busca de ese titular redondo que encaja a la perfección. Lo magreamos con pocos miramientos y dejamos sobre la mesa un par de dólares arrugados. Y así seguimos hasta el próximo exceso, en el que el PSC amenaza con votar en contra de los presupuestos de su propio partido y se subasta Aena. Un paso más. No nos sorprendemos.

Nada parece respetarse y la judicatura, llamada a poner orden en todo este marasmo, se desacredita a diario. Miren a Urquía si no me creen. Un paso más.

Mientras hay quien habla de procesos de paz sobre cadáveres aún calientes. Todo vale. Se crean y se descrean los mitos y las leyendas de pasados ignotos. El control sobre los sistemas educativos está en la mesa de negociación política y las nuevas generaciones son cada vez más sectarias. En cada uno de los 1.000 bandos. Son generaciones que ya no ven las diferencias entre el paso de más y el paso de menos.

sábado, 2 de agosto de 2008

Neocon

Los economistas que no sean liberales se me antojan una especie en extinción. Estos días he estado recabando recetas contra la crisis y he escuchado cómo pedían reducir salarios para evitar la inflación, eliminar las cláusulas de revisión (que lo único que hacen es que el personal no pierda poder adquisitivo), fulminar la ultractividad de los convenios (esto es, que se renueven en caso de que no haya acuerdo), endurecer las medidas contra el absentismo laboral, y un largo etcétera.

Mientras, de las plusvalías del sector de la construcción se habla mucho pero se propone poco. Al final siempre se golpea al eslabón más débil. Esta etapa de crisis económica va a ser muy larga y lo peor está por llegar.

Y a uno le gustaría que Marx y Keynes levantaran un poco la cabeza. Al igual que ha hecho ese pequeño sindicalista que llevo dentro.

Promesas y deudas

En mi atolondrada marcha de Alicante me dejé muchas cosas. No es que mire hacia atrás para convertirme en estatua de sal, como me decía un hosco amigo. Es que dejo muchas cosas. Dejo, por ejemplo, 7,5 años de experiencias en una profesión que se reinventa a diario. O lo que es lo mismo, un buen puñado de vidas y una parte de mí.

Dejo una rutina y una mecánica de trabajo a la que me había amoldado como una vieja pantufla al pie de su dueño.

Dejo, también, un ideal periodístico. Un oasis dentro del panorama informativo de Alicante. Uno de esos de los que se ríen los escépticos. Pero mientras ellos ríen yo he visto a un puñado de redactores que en situaciones precarias se afanan por dar lustre a un puñado de páginas que al día siguiente no valen nada. ¿Y por qué?

Pues aún no lo tengo del todo claro. He visto cómo se encaraban con señoritos feudales en sus distintas caras: deportivas, políticas, municipales, sociales y, sí, puede que hasta económicas. ¿Y por qué? Por un sueldo ajustado y un horario de vértigo. También por una vocación compleja, que apunta a una difusa parte de nuestro inconsciente colectivo que se llama lo correcto. Se hace lo que se piensa que es lo correcto y se critica lo que se cree que no lo es. Y se cuenta de la forma que parece más correcta para que el mensaje llegue mejor. Se maqueta con el mismo convencimiento, con fotografías que refuercen el mensaje y se busca publicidad que permita todo esto. Con entusiasmo, con pasión, con imaginación y ciertas dosis de creatividad. Puede que con excesos de activismo y con carencias de conocimiento para abarcar todas las áreas que se tratan, pero con mucha honestidad. Este bingo sí que es el correcto, que diría el maestro Gisbert.

Tengo pruebas. Ahí están las citas de corrupción de la Vega Baja, el caso de la Fundación Aragonés, la trama de bodas falsas, las tropelías arqueológicas del Ayuntamiento de Alicante, los desmanes de Azorín y de Macià, la extraña singladura de Pilar de la Horadada, la especulación pública con suelos de polígonos industriales, el paso a la cárcel de Cartagena, las vergüenzas de la Cruz Roja, el cachondeo del Hércules y de sus mandatarios. Y un etcétera que es muy, muy, muy largo. Y es exclusivo.

Sobre todo he dejado un buen puñado de amigos. Los que pasaron por las cuatro paredes de la redacción, los que permanecen y los que vendrán. Hay días en los que me levanto dispuesto a cumplir con unos ritos matinales que ya no me competen y les envidio. A ellos. A todos los que se encaminan a la calle García Morato.

Envidio al motero romántico que canta a La Oreja de Van Gogh montado en una Harley. Envidio los rizos de un rabino sefardí que se encamina, sin darse cuenta, a la redacción, perdido entre versos. Envidio a los humos de una Mari Pili que encuentra tiempo para comprar cervezas y hortalizas entre comisarias y juzgados. Envidio al tipo espigado que corre a comprar unos puritos de sobremesa mientras en su mente cabe todo Alicante, con dos porterías a cada lado. Envidio a esa mata de pelo que se ve en lontananza, que lleva cobijados los conocimientos más dispares, enciclopédicos y arbitrarios que cabe conocer. Envidio el pausado y enérgico proceder que en la pecera luce un general romano de Benissa, a quien me hubiera gustado conocer mejor. A Fido. A Dido. Al flequillo de Sampedro. A Rosica. A Tere. Al Negro. A Salu. A las personas han llegado en los últimos tiempos.

Todos hemos dejado un hueco en la linotipia ficticia e imaginaria en la que se imprime esa edición local. Lo hizo Toledo, Peñalosa, Pascual y hasta Ginés, Martínez o Soto. Bueno, hubo quien esa huella la copio de otro periódico y de Internet, pero fue huella al fin y al cabo. Incluso hubo un cervatillo por la redacción. Es una pequeña historia colectiva de la que estoy muy orgulloso de haber pertenecido todo este tiempo. Todo lo que he aprendido y lo que me he equivocado me lo llevo como bagaje. Y os dedico a todos, desde aquí, un encendido: ".... y yo que me creía / el rey de todo el mundo..."


Y un "...fuera de mi ordenador".

lunes, 28 de julio de 2008

El 'glamour'

No lo puedo evitar. Me encandilan las candilejas de la capital. Me emociono con ruedas de prensa como si becario volviera a ser. Me da igual que Pedro Solbes nos regalara en el Ministerio de Economía un plantón de 90 minutos de pie. O que el retrato del Marques de Pidal que engalanaba la sala luciera un indiscreto boquete (las cosas de la crisis). Que no se le entienda en muchos casos. Que en la Comisión de Economía del Congreso sus señorías firmen asistencia como si malos estudiantes de la privada fueran. Que Martínez Pujalte siga haciendo los chistes malos que le veía en la 'terreta'. Que el debate nacionalista lo anegue todo mientras las cifras de la crisis siguen impertérritas a los desdenes oficiales. Me encandilan.

Así somos los de comarca, nano.